Un hombre desnudo posa de pie en una habitación deteriorada, con el torso musculoso y brillante por la luz lateral que resalta abdominales, pecho, brazos y piernas. Está frontal, con las piernas separadas y los puños ligeramente cerrados, mostrando el pene y el vello púbico de forma explícita. Tiene barba corta, pelo oscuro, expresión seria y mirada elevada, además de un reloj en la muñeca. El entorno parece antiguo y austero, con paredes desgastadas, suelo de cemento, una alfombra estampada bajo sus pies descalzos y una puerta abierta pintada de azul que aporta contraste al fondo sombrío.