Un aula de instituto con varios alumnos sentados en pupitres, todos tapándose la nariz con gesto de asco ante un pie sucio y ennegrecido que sobresale de forma surrealista sobre la mesa, rodeado de vapores verdes que sugieren un olor nauseabundo. A la derecha, un profesor con traje azul está agachado junto al pupitre, con las manos juntas y la boca abierta, reaccionando con sorpresa y repulsión al hedor. El suelo de madera aparece manchado cerca de la mesa, reforzando la sensación de suciedad. Al fondo hay ventanas altas, una estantería con libros, una pizarra con apuntes y un reloj de pared, creando una escena escolar absurda, cómica y desagradable centrada en el mal olor del pie.