Un hombre desnudo aparece sentado en un sillón negro de cuero, reclinado y sonriendo hacia la cámara, con las piernas muy abiertas y levantadas de forma que las plantas de los pies ocupan gran parte del primer plano. Su pene y el vello púbico quedan claramente expuestos en el centro de la composición, entre los muslos, mientras su postura enfatiza una escena sexual explícita y provocadora. El entorno parece una habitación pequeña con suelo claro, paredes beige, una puerta de madera al fondo y una cortina estampada a un lado, creando un contraste doméstico con la pose frontal y exhibicionista.