Hombre musculoso de proporciones gigantescas, con pelo corto oscuro, barba recortada y expresión seria, erguido descalzo en medio de una avenida urbana. Lleva un ajustado tanga blanco que cubre el pene y destaca su torso definido, abdominales marcados, brazos voluminosos y piernas atléticas. Su enorme cuerpo ocupa varios carriles entre rascacielos de fachadas modernas y edificios clásicos, mientras coches, autobuses, taxis y peatones circulan diminutos bajo sus pies. La luz dorada del atardecer ilumina la ciudad y acentúa el carácter surrealista de la escena.