Dos hombres desnudos están sentados en una cama improvisada dentro de una chabola estrecha y deteriorada, con las piernas abiertas y el pene visible, mirando directamente a la cámara con expresión seria. El hombre de la izquierda, de pelo canoso y torso velludo, lleva un colgante y un tatuaje en el hombro; el de la derecha, más joven, con barba oscura y el pelo corto, tiene varios tatuajes en el pecho, el hombro y el abdomen. El entorno resulta precario y sucio, con paredes de cartón y plásticos, techo reforzado con materiales improvisados, una manta estampada sobre el colchón y numerosas botellas, bolsas y basura esparcidas por el suelo.