Cuatro personas posan en un interior con fondo beige y un sillón de cuero marrón, vestidas con lencería negra de estilo corsé, ligueros, medias y tacones altos. En primer plano, una persona rubia aparece inclinada hacia delante con las piernas abiertas, las nalgas desnudas muy destacadas hacia la cámara y el pene visible entre las medias negras con encaje, mirando al frente con la boca abierta. Detrás, tres figuras también maquilladas y con pelucas o peinados voluminosos llevan conjuntos de satén y transparencias, sujetadores, corsés ajustados y medias de liga; una de ellas muestra tatuajes de colores en el brazo. La escena tiene una estética provocadora de estudio, con poses teatrales, maquillaje marcado y ropa fetichista negra.