Tres hombres desnudos y tatuados permanecen en un pasillo de una cárcel, rodeados de rejas verdes, celdas y agentes uniformados con equipo táctico. El hombre en primer plano, rapado y con la cabeza inclinada, tiene numerosos tatuajes en el pecho, brazos, cuello y abdomen, incluido un gran texto en el torso, y se le ve el pene mientras mantiene las manos detrás de la espalda en actitud sumisa. Al fondo, otros dos presos caminan descalzos, también desnudos y con tatuajes, bajo la vigilancia de guardias armados. El suelo mojado, la iluminación fría y la arquitectura penitenciaria refuerzan una escena de registro, traslado o control carcelario.