Dos hombres desnudos están sobre unas toallas en una playa de arena blanca, junto al mar turquesa y con varias personas al fondo. Uno, de pie, pelirrojo y con barba larga, sostiene con ambas manos la cabeza del otro en un gesto íntimo mientras mira hacia abajo; su pene queda visible de frente. El otro hombre, canoso y barbudo, está arrodillado sobre una toalla oscura, con una mano apoyada en la cadera y el muslo del hombre de pie, muy cerca de su entrepierna. La escena transmite cercanía física y erotismo en un entorno costero luminoso, con olas suaves, ropa, sandalias y toallas dispersas sobre la arena.