Un hombre desnudo está tumbado boca arriba sobre una cama con sábanas blancas, con las piernas abiertas y levantadas hacia la cámara, dejando en primer plano las plantas de los pies y el pene erecto en el centro de la composición. Sostiene un móvil con una mano por encima del cuerpo para hacerse un selfie desde un ángulo bajo y frontal, mientras mira directamente al objetivo con expresión neutra. Tiene el pelo rubio corto, varios tatuajes visibles en el pecho y el brazo, y una complexión atlética. La escena transcurre en un dormitorio con cabecero de madera, almohadas blancas y una lámpara encendida que aporta luz cálida al ambiente íntimo.