Dos hombres desnudos están en un entorno árido al aire libre, con tierra seca, matorrales, cactus y arbustos sin hojas bajo un cielo claro. Uno de ellos permanece de pie, descalzo, con barba entrecana y expresión serena, apoyando una mano sobre el hombro del otro; su pene está erecto y colocado en la boca del hombre arrodillado. El hombre más joven está de rodillas sobre el suelo, también desnudo, con una mano cerca de su propio pene y la mirada dirigida hacia arriba. La escena tiene un carácter sexual explícito y naturalista, con luz cálida, paisaje desértico y una composición centrada en la interacción íntima entre ambos cuerpos.