Hombre desnudo arrodillado sobre una cama con sábanas claras, colocado de frente y con las piernas separadas, llevando una venda negra que le cubre completamente los ojos. Tiene el torso descubierto, complexión delgada, piel morena, vello en el pecho, abdomen y pubis, y el pene visible en reposo entre los muslos. Sus manos descansan a ambos lados sobre las piernas, con una postura rígida y silenciosa que transmite vulnerabilidad y sumisión. El entorno parece una habitación sencilla, con pared clara, cabecero o rincón estrecho, un cuadro enmarcado parcialmente visible y una lámpara o aplique al fondo, creando una escena íntima, directa y sin elementos decorativos destacados.