Escrit per: Dunham
Lo que expongo en este relato es verídico. No obstante, se advierte que los recuerdos tienden a idealizar una situación.
Si bien es cierto que cuando tenía 23 años mi personalidad era extrovertida, dulce e increíblemente ingenua, el hecho de tener que mudarme de una ciudad pequeña de 100 mil habitantes a la gran urbe de Barcelona, por mis inquietudes personales y poder vivir mi sexualidad de forma libre; lo que voy a contaros fue mi descubrimiento del BDSM.
Tengo que contar que sin tener referentes más allá del porno, era reticente a todo lo que se salía de la norma… vamos, que era un gilipollas.
En una de estas que intentaba sacar un lío por el chat de Chueca y Messenger, coincidí con un vecino que no estaba más allá que a una manzana de distancia de donde vivía. Creo recordar que aquel vecino tenía una edad más elevada que la mía, cosa que de entrada me disgustaba (ya os he dicho que era gilipollas), su potente físico hizo que el “problema” de la edad se disipara.
Si bien creo que el recuerdo idealiza, el hombre tenía un físico trabajado de gimnasio, muy diferente de aquellos chicos con los que me liaba. No recuerdo bien si era calvo o simplemente llevaba el pelo rapado. Nunca me había atraído ese prototipo de persona, pero lo que si recuerdo es que nunca me había pasado que alguien que yo suponía inalcanzable, que jugaba en otra liga, se fijara en mi.
Puntualizo que todo lo que digo lo hago con la perspectiva de quien era y como pensaba (excepto el llamarme gilipollas).
Así que, nervioso pero sumamente curioso sobre lo que allí me esperaba, me vestí y fui a su casa. Toque al telefonillo y me abrió directamente. En vez de dejar la puerta entreabierta, como ocurría en casi todos esos tipos de encuentros, me espero en la puerta y me acompaño a su habitación, no sin antes preguntarme si necesitaba algo. Le pedí un poco de agua, que me trajo después de acomodarme en su habitación.
Después de beberme de golpe todo el vaso, se acerco y me espeto “tienes sed, eh”. Sin dejarme responder, me empezó a besar y yo me deje llevar. Me sentía increíblemente cómodo y a la vez mi cabeza repiqueteaba que qué hacía allí. Procedí a desnudarlo y el a su vez me desnudó a mi y me sentó en el borde de la cama. Se arrodilló e instaló su cabeza entre mis piernas con la boca bien abierta, dándome a entender que ese era el motivo justo por el que estaba allí, lo que habíamos pactado. Empezó a cometerla con mucha dedicación y mi cabeza ya no decía nada, solamente disfrutaba del placer. Instintivamente, y tal como me había enseñado el porno, le sujete la cabeza con mis manos y empuje, a lo que él no hizo ademán de rechazarlo, más bien se puso más cachondo.
Y ahora viene el momento en que todo cambió, el Génesis de Dunham.
Puso su mano en mi mano, y entendí que quería que lo liberara. Temí que aquello no fuera suficiente y que me iba a echar de su casa. En vez de eso, se puso de pie y pensé que era el momento ...
Génesis: el comienzo del Amo Dunham
Xtudr és el xat per a gais fetitxistes definitiu. Troba fàcilment milers de nois de la teva ciutat que comparteixen els teus mateixos gustos i gaudeix enviant i rebent missatges eròtics en directe.
La xarxa nº1 de trobades entre nois us ofereix una experiència ràpida, fàcil, i divertida amb la qual podreu conèixer molta gent nova com Dunham.
Amb Xtudr podràs:
- Crear un perfil amb les teves fotos i afegir les teves preferències.
- Veure els perfils i fotografies d'altres usuaris.
- Enviar i rebre missatges sense límits.
- Utilitzar els filtres de cerca per trobar la teva mitja taronja.
- Enviar i rebre Taps als que més t'agraden.
Registra't a l'app fetitxista i BDSM més popular i comença la teva aventura.
https://www.xtudr.com/ca/relatos/ver_relatos_basic/44574-genesis-the-beginning-of-master-dunham