Escrito por: edumiso
792 palabras
Habían pasado varios meses desde aquella intensa noche en la finca de Madrid. Mi cuerpo se había adaptado por completo a la geometría de sumisión que Amo Felipe había diseñado para mí: las iniciales góticas en mi nuca eran ya una marca indisoluble de su propiedad, las barras de mis pezones se sentían naturales y el Príncipe Alberto de titanio oscuro marcaba cada uno de mis pasos con su frío y constante recordatorio.Sin embargo, en el vocabulario de Amo Felipe, la complacencia no existía. Para él, el entrenamiento de una propiedad era un proceso vivo, una evolución constante hacia una entrega cada vez más profunda y absoluta.Una tarde de otoño, al regresar a la mansión tras una larga jornada en la oficina, encontré a Felipe esperándome en su despacho. Sobre la mesa de madera noble no había contratos ni ordenadores, sino un maletín de cuero negro que conocía muy bien, junto a varias gasas, antisépticos y un expositor de metacrilato que contenía joyería de titanio de grado médico. El corazón me dio un vuelco; el pulso se me aceleró por pura anticipación sumisa.—Desvístete, edumiso. Quédate solo con tu collar y ponte de rodillas —ordenó con esa voz profunda y pausada que anulaba cualquier atisbo de voluntad propia.Cumplí el mandato de inmediato. Dejé caer mi traje de ejecutivo al suelo y me arrodillé frente a él, apoyando las palmas en la alfombra. Felipe se levantó, caminó hacia mí y posó sus dedos cálidos sobre mi nuca, justo encima de su tatuaje, obligándome a levantar el rostro para mirarlo fijamente.—Has demostrado una lealtad impecable durante estos meses, edumiso. Tu mente ha asimilado las normas, pero tu cuerpo necesita nuevos anclajes que te recuerden a quién perteneces cuando no estoy presente —dijo, recorriendo mi mandíbula con el pulgar—. Hoy vamos a añadir simetría y control a tu rostro y a tu espalda.Felipe me ordenó sentarme en la camilla de su santuario privado. El anillador de su total confianza, el mismo que me había perforado los pezones, entró en la habitación de forma discreta. Felipe ya había seleccionado las piezas y los lugares exactos.—Primero, el rostro. Quiero que cada vez que hables, cada vez que comas, recuerdes quién gobierna tu boca —sentenció Felipe.Me tumbaron boca arriba. El profesional desinfectó la zona inferior de mi labio. Felipe se colocó a mi cabecera, permitiéndome clavar mis ojos en los suyos para buscar el anclaje psicológico. Sentí las pinzas frías aprisionar la carne justo debajo de mi labio inferior, en el centro.—No te muevas, buen chico —susurró Felipe.La gruesa aguja cánula atravesó la piel de fuera hacia dentro. Un dolor agudo, picante y lacrimógeno me nubló la vista por un segundo. Un gemido sordo quedó atrapado en mi garganta, pero mantuve el cuerpo completamente inmóvil. El anillador deslizó un labret de titanio con una pequeña esfera negra en el exterior. Al rozar el metal contra mis encías por dentro, sentí un...
Nuevos pircing
Xtudr és el xat per a gais fetitxistes definitiu. Troba fàcilment milers de nois de la teva
ciutat que comparteixen els teus mateixos gustos i gaudeix enviant i rebent missatges eròtics en
directe.
La xarxa nº1 de trobades entre nois us ofereix una experiència ràpida, fàcil, i divertida amb la
qual podreu conèixer molta gent nova com edumiso.
Amb Xtudr podràs:
- Crear un perfil amb les teves fotos i afegir les teves preferències.
- Veure els perfils i fotografies d'altres usuaris.
- Enviar i rebre missatges sense límits.
- Utilitzar els filtres de cerca per trobar la teva mitja taronja.
- Enviar i rebre Taps als que més t'agraden.
Registra't a l'app fetitxista i BDSM més popular i comença la teva aventura.
https://www.xtudr.com/ca/relatos/ver_relatos_basic/44147-nuevos-pircing