Escrit per: Peludosum
541 paraules
Era viernes de madrugada y el bar ya olía a sudor, cerveza tibia y promesas rotas. Yo estaba apoyado en la barra, con la tercera cerveza en la mano, cuando él se puso a mi lado sin pedir permiso. Alto, barba de tres días, camiseta negra ajustada que marcaba todo lo que tenía que marcar. No dijo nada al principio, solo me miró de reojo mientras pedía un whisky doble.
—¿Tú también estás esperando que pase algo? —preguntó con voz grave, sin rodeos.
No contesté con palabras. Solo bajé la mirada un segundo a su entrepierna, luego volví a sus ojos. Sonrió de lado, de esa forma que dice “ya sé lo que quieres y no voy a hacerte rogar mucho”.
Media hora después estábamos en el baño de hombres del fondo, el que siempre huele a lejía y a sexo viejo. Cerró el pestillo con el codo mientras yo ya me estaba bajando los vaqueros sin que me lo pidiera. No hubo besos largos ni caricias suaves; eso lo dejamos para los que todavía creen en el romanticismo.
Me giró de cara a la pared, frío azulejo en la mejilla. Escupió en su mano, me abrió con dos dedos rápidos y luego vino directo. Entró de una embestida larga, sin pausa, hasta que sus huevos chocaron contra mí. Gemí más alto de lo que pretendía. Él soltó una risa baja contra mi nuca.
—Así, putito… déjame oírte.
Me follaba con ritmo de quien tiene prisa pero sabe que va a durar lo suficiente. Cada embestida me subía de puntillas. Una de sus manos me agarraba la cadera, la otra me tapaba la boca un rato, luego bajaba a pellizcarme un pezón hasta que dolía rico. Yo solo podía jadear contra sus dedos y empujar hacia atrás para que entrara más adentro.
De repente se detuvo dentro, completamente enterrado. Sentí cómo se ponía más duro todavía, esa pulsación gruesa que avisa.
—No te muevas —ordenó.
Y entonces lo sentí: primero un calor líquido, lento, que empezaba a llenarme por dentro mientras él seguía dentro. Me mean mientras me follaba despacio, casi con ternura perversa. El chorro caliente se mezclaba con el sudor, resbalaba por mis muslos, llegaba hasta el suelo en charquitos que reflejaban la luz sucia del fluorescente. No paraba de empujar, cortito pero profundo, como si quisiera meterse el pis más adentro de mí.
—Joder… qué bien lo aguantas —susurró, voz ronca—. Te voy a dejar chorreando por los dos lados.
Cuando terminó de vaciarse dentro, salió despacio, dejando que el resto del chorro me cayera por la raja, caliente y abundante. Me giró, me puso de rodillas sin ceremonias. Todavía goteaba cuando me metió la polla en la boca para que la limpiara. Sabía a él, a mí, a pis y a sexo crudo. Chupé hasta que empezó a endurecerse otra vez.
Antes de abrir la puerta me miró de arriba abajo, empapado, con la cara roja y los labios hinchados.
—Habitación 312 del hotel de enfr...
Preñadito y meado 1 parte
Xtudr és el xat per a gais fetitxistes definitiu. Troba fàcilment milers de nois de la teva
ciutat que comparteixen els teus mateixos gustos i gaudeix enviant i rebent missatges eròtics en
directe.
La xarxa nº1 de trobades entre nois us ofereix una experiència ràpida, fàcil, i divertida amb la
qual podreu conèixer molta gent nova com Peludosum.
Amb Xtudr podràs:
- Crear un perfil amb les teves fotos i afegir les teves preferències.
- Veure els perfils i fotografies d'altres usuaris.
- Enviar i rebre missatges sense límits.
- Utilitzar els filtres de cerca per trobar la teva mitja taronja.
- Enviar i rebre Taps als que més t'agraden.
Registra't a l'app fetitxista i BDSM més popular i comença la teva aventura.
https://www.xtudr.com/ca/relatos/ver_relatos_basic/43654-prenadito-y-meado-1-parte