Escrit per: SubPas2010
1900 paraules
---
La alarma sonó a las 6 de la mañana y Miguel ya tenía los ojos abiertos. No había dormido ni verga. Se la pasó toda la noche dando vueltas en la cama, entre la ansiedad y la calentura, metiéndose los dedos cada rato, viendo las fotos del Amo una y otra vez. Esa verga gruesa y morena se le quedó grabada detrás de los párpados como una imagen religiosa.
Se levantó. Se metió a bañar. Y ahí empezó el ritual.
Se rasuró todo. Los brazos, las piernas flacas, el pecho —que casi no tenía pelo de por sí—, los huevos, la verga, y luego vino lo importante: se puso en cuclillas bajo el chorro de agua caliente, se abrió las nalgas con ambas manos —que le costaba trabajo porque no le alcanzaban a abarcar tanta carne— y se rasuró con cuidado alrededor de su ojete. Cada pasada de la rasuradora le provocaba un escalofrío. Sentía la piel quedarse lisa, suave, resbaladiza bajo el agua. Se metió un dedo para asegurarse de que estuviera limpio por dentro también. Luego dos. Luego tres. Se conocía bien. Sabía que ese hoyo se abría fácil, que su culo estaba hecho para tragar.
Salió de la regadera y se paró frente al espejo empañado del baño. Se limpió el vapor con la mano y se vio. De frente parecía un chavo común: flaco, piel blanca, cara bonita, medio aniñado todavía. Pero se dio la vuelta y ahí estaba. Ese par de nalgas absurdas, enormes, redondas, brotando de su cintura angosta como si pertenecieran a otro cuerpo. Completamente lisas ahora. Brillantes por la humedad. Se las agarró, una en cada mano, y las separó frente al espejo. Su ojete rosado, limpio, rasurado, le devolvió la mirada como una boquita hambrienta.
"Hoy te van a dar de comer," se dijo en voz baja, y se le paró la verga otra vez.
Se secó. Fue al clóset. El Amo había dicho shorts apretados. Miguel tenía unos de licra negra que se había comprado hacía meses y que casi nunca usaba porque cada vez que se los ponía parecía que llevaba dos sandías metidas atrás. Se los puso. Se miró de perfil. Las nalgas le deformaban completamente la silueta del short, la tela se hundía en la raya de en medio, marcándole cada nalga individualmente, y abajo, donde terminaban las piernas del short, la carne se le desbordaba como masa saliendo de un molde. Cada vez que daba un paso, esas nalgas rebotaban de arriba abajo con un movimiento pesado, hipnótico. Se puso una playera blanca sencilla que le quedaba holgada arriba y que hacía todavía más absurdo el contraste con ese trasero descomunal.
No desayunó. El Amo había sido claro.
A las 8:45 le vibró el celular. Un mensaje de Grindr:
"Estoy afuera. Camioneta negra. Sal ya."
A Miguel le dio un brinco el estómago. Agarró su celular, las llaves, y salió del departamento. Bajó las escaleras —y con cada escalón las nalgas le brincaban dentro del short como gelatina— y empujó la puerta del edi...
La Granja del Amo — Episodio 2: El Sábado
Xtudr és el xat per a gais fetitxistes definitiu. Troba fàcilment milers de nois de la teva
ciutat que comparteixen els teus mateixos gustos i gaudeix enviant i rebent missatges eròtics en
directe.
La xarxa nº1 de trobades entre nois us ofereix una experiència ràpida, fàcil, i divertida amb la
qual podreu conèixer molta gent nova com SubPas2010.
Amb Xtudr podràs:
- Crear un perfil amb les teves fotos i afegir les teves preferències.
- Veure els perfils i fotografies d'altres usuaris.
- Enviar i rebre missatges sense límits.
- Utilitzar els filtres de cerca per trobar la teva mitja taronja.
- Enviar i rebre Taps als que més t'agraden.
Registra't a l'app fetitxista i BDSM més popular i comença la teva aventura.
https://www.xtudr.com/ca/relatos/ver_relatos_basic/43526-la-granja-del-amo-episodio-2-el-sabado