Nave industrial abandonada con una vía férrea interior que recorre el suelo polvoriento hasta el fondo del edificio, flanqueada por traviesas de madera, piedras, escombros y restos de obra. La luz fría entra por grandes ventanales altos alineados en la pared izquierda y por una ventana cuadrada al fondo, creando una atmósfera sombría y desolada. Columnas de hormigón sostienen el techo elevado, mientras las paredes deterioradas, con manchas de humedad, óxido y pintura desconchada, refuerzan la sensación de fábrica en ruinas, almacén ferroviario desuso y espacio industrial vacío, silencioso y decadente.