Dos hombres desnudos aparecen en una escena sexual explícita, con el torso descubierto y la piel brillante por lubricante o sudor. Uno de ellos, pelirrojo, está inclinado sobre el otro y deja caer semen desde su boca hacia la cara del hombre tumbado, que mantiene la boca abierta y la mirada hacia arriba. Ambos sostienen dos penes grandes, erectos y cubiertos de fluido, colocados a ambos lados del rostro del hombre recostado. La composición es muy cercana e intensa, centrada en el contacto físico, el semen visible, las manos sujetando los penes y las expresiones de excitación, con un fondo oscuro y rústico que mantiene toda la atención en los cuerpos y la acción sexual.