Un obrero musculoso y tatuado, con camiseta de tirantes verde manchada, vaqueros rotos y botas de trabajo, permanece sobre una escalera metálica dentro de una obra en mal estado. Su expresión seria se dirige hacia un joven sin camiseta, de pelo negro y torso definido, que lo mira desde el suelo mientras apoya una mano en la escalera. El espacio tiene paredes de yeso agrietadas, vigas de madera, polvo y escombros, otra escalera plegable al fondo, tablones apilados y varios ladrillos rojos en primer plano, creando una atmósfera de reforma industrial.