Creat per: danimen
3h
El gigante árabe se erguía en medio de la avenida como un dios olvidado que acababa de bajar del desierto. Medía más de treinta metros, su cuerpo bronceado y perfectamente esculpido brillaba bajo el sol dorado del atardecer que se colaba entre los rascacielos. Tenía la piel morena típica del Golfo, el pelo negro y ondulado peinado hacia atrás, barba corta y cuidada, y unos ojos oscuros que miraban la ciudad con una mezcla de aburrimiento y superioridad absoluta.
Sus pectorales eran dos placas de músculo que se hinchaban con cada respiración, los abdominales formaban una pared imposible de ocho bloques y sus brazos, cubiertos de tatuajes tribales negros que parecían escritos en árabe antiguo, colgaban a los lados como columnas. Llevaba únicamente unos bóxers negros ajustados con detalles dorados que apenas contenían el bulto monstruoso que se marcaba entre sus piernas. Los tatuajes continuaban por sus muslos gruesos y sus pantorrillas, bajando hasta los pies enormes que aplastaban varios coches aparcados sin que él pareciera darse cuenta.
La gente de la calle corría en todas direcciones, gritando, algunos se arrodillaban directamente en la acera. Los coches se habían detenido en seco; un autobús amarillo había chocado contra su tobillo izquierdo y apenas le llegaba a la mitad de la pantorrilla. El gigante árabe dio un paso lento hacia delante. El impacto hizo temblar los edificios. Los cristales de las ventanas vibraron y varios peatones cayeron al suelo.
Desde arriba, su voz retumbó como un trueno grave y profundo, con un acento claramente árabe que hizo que las mujeres de la zona se mojaran solo con oírlo.