Dildos. Ternerazo pasivo divirtiéndose con varios consoladores en un almacén.
Un hombre desnudo y musculoso aparece sentado en el suelo de un vagón abandonado, con el torso velludo, abdominales marcados y expresión seria mirando hacia la cámara. Tiene las piernas abiertas, una mano apoyada en el suelo y el pene erecto en primer plano, del que sale un chorro blanco de semen que cae sobre las tablas deterioradas, donde también se ven varios objetos fálicos de silicona. El entorno está sucio y degradado, con grafitis en las paredes, ventanas rotas o abiertas, techo metálico dañado y luz natural entrando desde un lateral, creando una escena cruda, explícita y urbana con estética de abandono industrial.