Primer plano muy cerrado de un hombre rubio con el pelo peinado hacia arriba y expresión tensa, iluminado por una luz intensa que marca arrugas en la frente, sombras en los ojos y textura de la piel. Tiene la boca abierta y deformada por una escena surrealista y perturbadora: unas manos a ambos lados parecen sujetarle o tirar de la zona de la mandíbula mientras una forma carnosa, brillante y distorsionada entra en su boca, creando una composición ambigua y claramente sugerente. El fondo oscuro con superficies acolchadas de color granate refuerza la sensación artificial, inquietante y generada digitalmente, con rasgos faciales exagerados, piel plastificada y proporciones poco naturales.