Cómic en blanco y negro con estética de tinta y trama, dividido en dos viñetas verticales, donde un hombre muy musculoso y barbudo aparece sentado en una especie de banco o camilla, con el torso desnudo, abdominales marcados, brazos enormes y un slip oscuro ajustado. Lleva una placa colgada al cuello y mira con expresión seria y desafiante, en un ambiente interior sobrio con paredes paneladas. En la primera viñeta, el globo de diálogo dice “¿Qué miras? ¿Quieres rabo?”, reforzando un tono provocador y vulgar. En la segunda, mantiene la misma postura dominante y añade “Ven aquí y come rabo sucio, lo estás deseando”, mientras otro globo pequeño responde “¡Ya!”, creando una escena de cómic homoerótico, agresiva y explícitamente sugerente, centrada en la masculinidad hipermusculada, la tensión sexual y el lenguaje crudo.