Un hombre desnudo posa en cuclillas frente a un espejo de baño, con las piernas abiertas y el torso visible, haciéndose un selfie con el móvil. Lleva un pasamontañas negro que cubre casi toda la cabeza, dejando al descubierto los ojos y la boca, lo que da a la escena un aspecto anónimo y fetichista. Su pene está sujeto dentro de una jaula de castidad negra con detalles metálicos, rodeado de vello púbico. El entorno es un baño doméstico con suelo de baldosas, puerta al fondo, toalla colgada y luz de techo, en una composición centrada y explícita.