Un hombre de piel oscura aparece de pie en un baño estrecho y deteriorado, con azulejos verdes cubiertos de grafitis y una luz tenue de ambiente nocturno. Lleva una camiseta negra holgada y los vaqueros bajados hasta los muslos, dejando visible el pene mientras orina directamente en un urinario blanco. Su postura es relajada, con las piernas abiertas, una mano cerca de la bragueta y la cabeza ligeramente inclinada hacia atrás, mirando con expresión seria. El suelo está sucio y al fondo se aprecia un espejo roto o manchado que refleja luces violetas, reforzando una atmósfera urbana, cruda y clandestina.