Un hombre desnudo, de pelo largo y barba, está sentado con las piernas cruzadas sobre un colchón azul en una habitación desordenada, con las manos apoyadas sobre el pecho y una expresión serena, casi meditativa. Su pene erecto queda visible entre las piernas, destacando en el centro de la escena. La ilustración en estilo acuarela muestra una luz cálida entrando desde una lámpara de mesilla, paredes desconchadas con manchas azuladas y ocres, y muebles de madera a ambos lados con frascos y objetos pequeños. En el suelo de tablas aparecen zapatillas deportivas, ropa tirada, cordones y pequeños accesorios, creando un ambiente íntimo, bohemio y descuidado.