Dos hombres desnudos y musculosos posan sobre un paisaje lunar de arena gris y rocas, con un cielo negro lleno de estrellas y la Tierra visible al fondo. Uno está sentado en el suelo, apoyado sobre una mano, con gafas de sol oscuras, el cuerpo bronceado y definido, las piernas extendidas y el pene visible; el otro permanece de pie junto a él, también con gafas de sol, pelo azul despeinado, abdominales marcados, piernas fuertes y el pene expuesto. La escena tiene una estética surrealista y futurista, mezclando desnudez masculina, fisicoculturismo, fantasía espacial y una iluminación dramática que resalta la piel, los músculos y el terreno extraterrestre.