Esclavo corpulento es humillado por Amos borrachos a lamer sus corridas.
Tres hombres desnudos y muy musculosos aparecen al aire libre, sobre una zona de baldosas junto a una cabaña o cobertizo de madera, en una escena de tono provocador y humorístico. Dos de ellos están de pie, riendo con la boca abierta mientras sujetan pequeños biberones o botellas azules; uno vierte un chorro de agua sobre el cuerpo del tercer hombre, que está tumbado boca abajo en el suelo, con tatuajes grandes en el brazo y la pierna. Los penes son visibles y la composición resalta cuerpos de culturismo, abdominales marcados, piel mojada, luz solar intensa y una actitud exagerada de juego físico y exhibicionismo.