Un minero extremadamente musculoso y desnudo posa dentro de una galería subterránea, con el cuerpo brillante de sudor, casco con luz frontal y botas negras, sujetando un pico levantado como si estuviera trabajando la roca. La escena transcurre en una mina oscura y polvorienta, con paredes irregulares, raíles en el suelo, escombros, piedras y una vagoneta cubierta con una tela al fondo. La iluminación cálida de focos industriales resalta sus abdominales, brazos, pecho y piernas, mientras el pene queda claramente visible en el centro de la composición. El ambiente combina fuerza física, trabajo minero, roca húmeda y estética hiperrealista de fantasía.