Dos hombres desnudos aparecen en un baño público de azulejos beige, junto a varios urinarios blancos manchados y un suelo húmedo con salpicaduras. Uno está arrodillado en el suelo, con las piernas recogidas, la cabeza metida dentro de un urinario y las manos apoyadas cerca de la cara, en una postura de sumisión o humillación; su espalda y brazos muestran varios tatuajes. Detrás de él, otro hombre musculoso, también desnudo, está en cuclillas, sujetándole el hombro y la espalda mientras mantiene el pene parcialmente visible entre las piernas. La escena tiene un tono explícito, sexual y degradante, ambientado en un lavabo público descuidado.