Written by: Cerdeoymorbo
801 words
La puerta para personas, parte de la puerta entera, se abrió.
- Tú sígueme - dijo dejándome sitio para entrar.
Tardé algo en acostumbrarme a la oscuridad. Al instante se encendió alguna luz. Al llegar al fondo, se metió detrás de una furgoneta negra. Allí estaba la moto.
- Agáchate, de rodillas - me ordenó y empujó con la mano sobre el hombro.
Apenas pude ver, por la oscuridad, la verga que estaba a punto de tragarme. El tamaño que fue adquiriendo en mi boca correspondía al voluminoso paquete de sus vaqueros.
- Callado, maricón - me sacudió en la cabeza mientras me follaba la boca -. Si se escucha la puerta o viene alguien, tú ciérrate el orto, ¿entendiste?
La respiración me faltaba. Apretaba fuerte y hasta el fondo, casi ahogándome. A veces me venían arcadas y se me salía la saliva por las comisuras.
Los ojos se me llenaban de lágrimas, por la fuerza de la follada, y sentía un calor inmenso, todo bañado en sudor. El olor de su entrepierna era un cóctel sabroso de sudor y meada.
Sí, eso era lo que quería, ¿para qué negarlo? Me había matado a pajas imaginándome con él y ahora, a pesar de que las rodillas y la garganta me mataban, eso era lo que me merecía. Él no paraba de clavar su cipote hasta el fondo de mi hocico de puta cerda.
- ¡ Qué mamavergas estás hecho! Te vuelve loco, ¿eh? - susurraba entre jadeos -. ¡Si la mamas mejor que las mujeres!
Un tío así era lo que yo soñaba. Que me insultara, me humillara, que me demostrara lo que era y lo que yo nunca he sido ni jamás seré.
- Lengua fuera, perra - me indicó sacándosela de mi boca. Se la cogió de la base, agitándola y pegándome con ella en la lengua y la barbilla.
Aquellos golpes me hicieron empalmarme como hacía tiempo que no me pasaba y noté mis slips algo mojados.
- ¿Qué te parece mi verga, maricón? ¿Es grande? ¿Qué, mamagüevo, te has gozado verga como esta? - me preguntaba excitado en voz baja.
- ¡Joder, qué cipote, cabrón! - acerté a decir.
- Traga, coño. ¡Qué puto argolla! ¡Venga, ahí! ¡Échele pichón, marico! - me tuvo varios minutos al borde de vomitar, sus atacadas me llegaban a la garganta.
- Déjame que respiré - logré sacármela, ensanchando mis pulmones e inspirando fuerte para recuperar oxigeno. Su móvil sonó y echó un vistazo. Aminoró los movimientos de su pelvis, pero no llegó a sacarla.
- ¿Ves, maricón? ¿Esto es lo que buscas? - me escupió en la cara. Yo me limpié su lapo con el dedo, mirándolo desafiante, y me lo chupé.
- Además eres muy cerdo, !Joder! - me atizó en toda la cara -. Seguro que se la has mamado a más de uno de los del bar ...
- No, no. Aquí en el barrio, cualquiera se atreve ...
Su glande ya estaba mojado, un capullo oscuro, hermos...
EL SUEGRO (2/3)
Xtudr, el chat esencial para los fetichistas gays, te conecta con miles de chicos en tu área que comparten tus gustos. Disfruta de la comunicación instantánea enviando y recibiendo mensajes.
Explora una forma rápida, sencilla y divertida de conocer gente nueva en la red de encuentros para chicos líder como Cerdeoymorbo.
Con Xtudr, puedes:
- Crear un perfil con fotos y preferencias.
- Ver perfiles y fotos de otros usuarios.
- Enviar y recibir mensajes sin restricciones.
- Utilizar filtros de búsqueda para encontrar tu pareja perfecta.
- Enviar y recibir Taps a tus favoritos.
Regístrate en la aplicación fetichista y BDSM más popular y comienza tu aventura hoy mismo.
https://www.xtudr.com/es/relatos/ver_relatos_basic/44125-el-suegro-2-3