Written by: 𝐅𝐀𝐂𝐈𝐋𝐈𝐓𝐀𝐓𝐎𝐑𝐁𝐂𝐍
1443 words
El cielo se había teñido de un naranja sucio y pesado cuando Marcos dobló la última curva de la carretera de montaña. Cada árbol que se alzaba a su lado parecía más alto de lo normal, como si quisieran observar su aproximación. El viento movía las ramas con un murmullo constante que se entrelazaba con su respiración acelerada, amplificando el peso en su pecho. Aparcó bajo un nogal enorme cuyas hojas secas crujieron bajo los neumáticos, un estallido breve que reverberó en el silencio de la sierra.
Se quedó un momento con las manos sobre el volante, contemplando la casa. La luz amarilla de la bombilla sobre la puerta apenas iluminaba la fachada de piedra húmeda y madera oscura. Nada de mazmorras ni cadenas; solo una casa que parecía haber existido allí durante cien años, indiferente.
La bolsa sobre el asiento del copiloto pesaba más de lo que debería. El plug que debía haber llevado durante el trayecto seguía en la guantera, y una pequeña parte de él tembló de vergüenza y frustración por no haber sido capaz de colocárselo. Avanzó hacia la puerta. Cada paso sobre la grava era amplificado por la quietud; el crujido de sus botas era lo único que confirmaba su existencia en ese mundo suspendido.
La puerta se abrió antes de que levantara la mano. Raúl estaba allí. Camiseta negra desgastada, pantalón gris de chándal, mirada fija y cansada. Observó la bolsa, las manos, la postura de los hombros, el leve temblor de los dedos. Sus ojos marrón oscuro absorbían la luz como si midieran no solo el presente, sino todas las decisiones que habían llevado a Marcos hasta allí.
—Pensé que te rajarías en el último kilómetro —dijo con voz baja y grave.
—He estado a punto —susurró Marcos.
Raúl se apartó, dejando paso. El olor a café viejo y leña lo recibió primero. El mobiliario detenido en los años ochenta contrastaba con la tensión interna de Marcos, amplificando su exposición.
—Deja la bolsa ahí.
Marcos obedeció. Raúl se acercó lentamente, sin tocar, solo evaluando. Cada segundo parecía un examen silencioso.
—Última vez que te lo pregunto como a una persona. ¿Estás aquí porque de verdad quieres que te quite todo durante tres días, o estás aquí porque te pone la idea y luego te vas a acojonar cuando duela de verdad?
Marcos sintió la pregunta como una losa.
—Quiero las dos cosas. Sé que me voy a acojonar. Y quiero que no me importe.
Raúl lo observó, midiendo su respiración, el temblor leve de las manos. Por primera vez Marcos percibió una grieta: satisfacción, cansancio, un indicio de humanidad detrás del control.
—Bien. Entonces quítate la ropa. Aquí. Ahora.
Marcos empezó a desnudarse. Cada sonido —la cremallera, la tela cayendo, su propia respiración— se amplificaba en la quietud. El aire frío de la sierra erizab...
SADO MASO
Xtudr, el chat esencial para los fetichistas gays, te conecta con miles de chicos en tu área que comparten tus gustos. Disfruta de la comunicación instantánea enviando y recibiendo mensajes.
Explora una forma rápida, sencilla y divertida de conocer gente nueva en la red de encuentros para chicos líder como 𝐅𝐀𝐂𝐈𝐋𝐈𝐓𝐀𝐓𝐎𝐑𝐁𝐂𝐍.
Con Xtudr, puedes:
- Crear un perfil con fotos y preferencias.
- Ver perfiles y fotos de otros usuarios.
- Enviar y recibir mensajes sin restricciones.
- Utilizar filtros de búsqueda para encontrar tu pareja perfecta.
- Enviar y recibir Taps a tus favoritos.
Regístrate en la aplicación fetichista y BDSM más popular y comienza tu aventura hoy mismo.
https://www.xtudr.com/es/relatos/ver_relatos_basic/44123-sado-maso