Dos hombres desnudos están en un patio exterior junto a una fachada blanca con ventanas, plantas en macetas y una pequeña barandilla; uno permanece de pie, con boina negra, el cuerpo mojado y musculoso, sosteniendo una cadena mientras su pene apunta hacia el otro hombre. El segundo está en cuclillas, también desnudo, con barba corta y el torso húmedo, llevando una cadena alrededor del cuello y abriendo la boca para recibir directamente un chorro de orina. La escena tiene un tono explícito de dominación y sumisión, con suelo de cemento mojado, vegetación alrededor y luz cálida que resalta los cuerpos, el agua y el ambiente íntimo del patio.