Un hombre maduro desnudo posa de pie en un patio andaluz lleno de vegetación, con las manos colocadas detrás de la espalda y una expresión tranquila y sonriente. Su cuerpo musculoso y velludo aparece completamente visible, incluyendo el pecho, el abdomen, las piernas y el pene, en una postura frontal natural sobre un suelo empedrado. Alrededor hay numerosas macetas de barro, plantas frondosas y flores rosadas que trepan por las paredes blancas de una casa tradicional, con arcos, ventanas con rejas, tejas antiguas y una atmósfera cálida de jardín interior mediterráneo, íntimo y cuidado.